Bingo

A principios del siglo XVI, en Italia, se remontan las primeras noticias sobre juegos de bingo. Era un juego de lotería conocido como “lo Giuco de la Loteria”.

La Lotería Nacional de Bingo italiana, "lo Giuoco de la Loteria d'Italia", fue organizada coincidiendo con la reunificación de Italia el 1530, y se ha mantenido hasta la actualidad de manera continua. Para el presupuesto general del gobierno, la lotería Estatal Italiana es indispensable, ya que ésta contribuye anualmente con más de 75 millones de dólares.

Dos siglos después, esta lotería partió a Francia en 1700, y se transformo en el Bingo que conocemos actualmente. En realidad, en Francia fue donde, por primera vez, se jugó con las tarjetas y fichas de Bingo, y se cantaron los números en voz alta

En el año 1800, el Bingo se extendió por toda Europa rápidamente. Para 1850, en Alemania diseñaron un juego de Bingo para niños de 3 a 6 años, con la finalidad de facilitar el aprendizaje de las tablas de multiplicar; así como otros juegos educativos de Bingo como el "Bingo para Deletrear”, el “Bingo Animal”, el “Bingo Histórico”…

Para el año 1929, se jugó en los U.S.A, en un carnaval cerca de Atlanta (Georgia), un juego llamado Beano. Para mantener su mente lejos de la depresión, únicamente necesitaron unos frijoles secos, un sello de goma y una cartulina. Edwin Lowe, vendedor de juguetes de la ciudad de Nueva York, notó como estos jugadores gritaban la palabra “beano” cuando ganaban; así que se llevó el juego a Nueva York y se lo mostró a sus amigos. Uno de ellos, por equivocación, gritó “Bingo”; siendo así este Bingo de Lowe el juego favorito en la ciudad de Nueva York por aquella época. Ya para los años cuarenta, se propagó esta modalidad por todo el país, realizándose miles de partidas semanales. En la actualidad, un Bingo se puede conseguir en cualquier lugar; inclusive en la red, donde existen muchos sitios web que proporcionan la posibilidad de jugarlo.

Cada cartón del Bingo consta de quince números no relacionados, que a su vez se hayan entre las 99 bolas que se colocan dentro del bombo. A medida que sale cada bola, se tachan los números que tengas en el cartón, siempre que coincidan con el número cantado.

El jugador que primero logre tachar los números totales de una línea horizontal canta “línea”, y logra ganar un premio pequeño (alrededor de un 8% del monto que está en juego). Si varias personas logran la línea, se raparte el premio.

Hace Bingo aquel jugador que tache todos los números que tiene en el cartón, y entonces habrá terminado el juego. El triunfador obtendrá alrededor del 57% del dinero que se juegue en ese momento en la sala, así que los jugadores comúnmente buscan salas en las que se encuentre mucha gente.

Un 3% es guardado para el “Bingo acumulado”. Éste se logra cuando, antes de que salga un número determinado de bolas (38 o 40 dependiendo de la sala), se canta Bingo.

El premio suele ser superior a diversas decenas de miles de euros.

Un 10% del dinero jugado suele quedárselo la sala, y el otro 20% es para el estado.

El juego dura según la cantidad de jugadores. En la medida que se vendan más cartones existen más probabilidades de que termine el Bingo antes. Una ronda, en una sala con unos 300 jugadores, podría tener una duración de cinco minutos, y cantarse el bingo alrededor de la bola 60.

Para jugar al Bingo, el mejor truco es intentar jugar en una sala que no se encuentre muy concurrida. Existen mayores oportunidades donde hay menos competidores. Puedes jugar al Bingo en línea probando salas de bingo gratis que te ofrecen diversión sin riesgos.

Si buscamos el mejor lugar de depósito, la apuesta podemos llegar a doblarla. Si jugamos con más de un cartón, tenemos más posibilidades de ganar al jugar al Bingo en línea.

En el caso de que no nos guste cómo se desarrolla la partida, hemos de pensar que habitualmente los sitios de juego nos ofrecen la oportunidad de cambiar de cartón, Por otro lado, nuestras oportunidades de ganar mejoran muchísimo al utilizar las “características de auto bingo”. Hemos de tratar de no comprar aquellas tarjetas que tienen “números de la buena suerte”, como lo son el 7 o el 11; se ha comprobado que, en comparación con otros números, éstos casi nunca salen.