Loterias

Es prácticamente imposible hacer una relación de los antecedentes del juego de la lotería, ya que la afición a los juegos de azar es muy antigua. Ya en la antigua Roma, para las llamadas fiestas saturnales, se jugaba un rifa o lotería. Durante el Imperio Romano, se realizaban sorteos durante la celebración de las fiestas publicas, en los banquetes, etc., y los premios eran entradas para los espectáculos, objetos graciosos y, en algunas ocasiones, objetos valiosos.

En 1466, organizada por la viuda de Van Eyck, se celebró en los Países Bajos la primera lotería de la que se tenga noticia. Era parecida a la actual, con venta de billetes numerados y con premios en efectivo.

En 1561 un incendio de grandes magnitudes destruyó el centro de la población de Valladolid, declarada como la villa más noble de Castilla por las Cortes del Reino en 1422. Este incendio acabó con las dos terceras partes de las casas que conformaban las calles damnificadas. Tratando de obtener dinero para la reconstrucción, fue proclamada una lotería, la cual consistía en un premio de 105.000 ducados, autorizada mediante una carta real con fecha 6 de octubre de 1567, de la cual aún existe una copia en el archivo de Simancas. Se propuso un plazo para la venta de las “suertes” o boletos que comprendía desde el 25 de noviembre de 1567 hasta el 1 de agosto de 1568; procediéndose a la extracción de los números ganadores y divulgación de los premios el 29 de septiembre de ese mismo año.

Sin embargo, el plazo se cumplió y la lotería nunca se efectuó; se piensa que no fue posible reunir lo esperado. En 1581, el Rey le ordenó al Consejo de Valladolid que los dineros que hubiesen cobrado o recibido para la suerte fueran devueltos, o que enviaran relación y cuenta de todos los gastos e ingresos realizados gracias a ese negocio. Por supuesto, se cumplió enseguida la segunda alternativa…

En 1759, cuando Carlos III tomó el trono de España, después de reinar en Nápoles durante veinticinco años, se tomó de este reino un juego de lotería denominado "la beneficiatta", que fue establecido en España, por solicitud del ministro de Hacienda, el italiano de Esquilache, que lo consideró beneficioso para los hospitales y otras obras importantes del país.

En la "Nueva España" de la Constitución de Cádiz de 1812, ya existía una lotería que fue copiada para la fundación de la Lotería Nacional

Método directo sencillo:

En un mismo boleto podemos jugar de 1 a 8 apuestas. Para jugar 1 apuesta, se marcan 6 cruces en el primer bloque de los 8 bloques que se encuentran en el boleto, seleccionando los números que más nos gusten. Para jugar 2 apuestas, señalaremos 6 números en el primer y segundo bloque, y así sucesivamente. Los bloques que se señalen deben se correlativos de izquierda a derecha, sin dejar ninguno en blanco.

Método directo múltiple:

Si queremos, podemos jugar más de 6 números en nuestra apuesta; pero entonces tendríamos que señalar estos números en el primer bloque del boleto, y luego indicar en la parte inferior izquierda del boleto la cantidad de apuestas que llevamos. Esta señal establece la cantidad de apuestas a pagar.

Por supuesto que, al jugar por el Método Directo Múltiple se logra obtener una cantidad mayor de premios que cuando es una apuesta sencilla. Para cerciorarse de todo ello y llevar a cabo un estudio detallado de las posibilidades, consulta las tablas de premios.

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